uenas. Me presento. Me llamo Alejandra y tengo 20 años. Soy delgada, bajita, cabello castaño oscuro, largo hasta media espalda, tez clara y ojos avellanados. Por circunstancias familiares vivo únicamente con mi padre, mi hermano mayor vive en casa de mi madre y a veces viene a visitarnos. Ahora que he estado de vacaciones me da demasiado tiempo libre. Por las mañanas me despierto a prepararle el desayuno a mi padre y más allá de ello me quedo completamente sola hasta más o menos las 6 de la tarde.




Pues bien, lo que aquí platico es algo que sucedió hace un par de semanas, si bien lo disfruté bastante, de momento me sorprendió y asustó un poco.

Cerca de casa hay un parque algo extenso, en el que por las mañanas después de las 10 a.m. me gusta ir a caminar. No soy muy aficionada a los deportes ni nada parecido, pero a pesar de ello tengo una muy buena figura, a razón de que cuido lo que como y esas caminatas matutinas.

Bien, ahí conocí a un chico un poco mayor que yo, quien diario va a entrenar allí, dado que las áreas verdes dan bastante espacio para practicar incluso tae-bo de modo individual. En un principio sólo lo veía a de reojo, porque la verdad es que me resulta muy atractivo. No es modelo, es moreno claro, lleva la cabeza rasurada y debido a lo que practica tiene un cuerpo por demás apetecible. Con el tiempo nos tomamos más confianza y platicábamos un poco. Aunado a que no quería que algún conocido me viera tan interesada con él, porque tengo novio y no me gustaría que alguien le fuera con el chisme.

A mi pareja la veo una vez a la semana… si bien me va. Ya que vivimos algo lejos y a veces alguno de los 2 tenemos compromisos familiares y no podemos vernos… así que además de eso pues sexo tenemos muy poco.

De regreso al tema, pues Carlos aunque siempre es muy atento y caballeroso, de un tiempo había notado que se me quedaba viendo muy seguido a los pechos, así que viendo que él me gusta bastante y yo a él (pues varias veces me lo decía, aunque no directamente) ideé un plan.

Hacía ya 3 meses que no tenía sexo con mi novio. Y vamos, aunque no soy una calentorra ya 3 meses sin nada sí pesan. Entonces una mañana busqué un atuendito sexy que usar después de que mi padre se fuera. Me aseé bien, usé algo de perfume, me puse unos pantaloncillos cortos de mezclilla, un top claro y las deportivas. Incluso me alacié el cabello para ir lo más provocativa posible. Salí rumbo al parque a buscarlo, tardé un poco pero lo encontré cerca de la fuente.

-Hola Carlos, ¿Qué tal va el entrenamiento?

-Ale!! ¿A dónde tan guapa?

- Pues a ningún lugar en especial… – tomé asiento en una banca cerca de donde él estaba.

- ¿Qué te parece si te invito un helado o un café?

- Me parece excelente idea – respondí – pero… ¿y tu entrenamiento?

- Por no entrenar un día no pasará nada. Además será un placer estar contigo.

Entonces tomó sus cosas del suelo y nos dirigimos a un café a unas cuantas calles del parque.

Mientras tomábamos el café nos sentamos juntos. Platicamos sobre muchas cosas… y fue entonces que salió a relucir la vida sexual. Me enteré que él hacía ya bastante tiempo que no tenía pareja, y con el poco tiempo que tiene entre su trabajo y el entrenamiento pues no había buscado. De repente nos vimos el uno al otro, y sin dar tiempo a nada me beso… de un modo tan apasionado que yo no pude hacer otra cosa que contestárselo, y acariciarle una pierna.

Me vió al pecho, y debido a que no usaba sostén notó que yo ya estaba muy excitada. Sin más preámbulos me invitó a si departamento, a lo que accedí gustosa, aunque con algo de miedo, por lo que anteriormente les dije.

Nada más llegar a su edificio nos besamos mucho, yo ya no podía más, ya quería que me llevara a su departamento, me tocaba los pechos, metió una mano debajo del top y acariciaba mi pecho, pellizcaba mi pezón, cosa que me puso a mil. Entramos en control cuando escuchamos una puerta cerrarse y ver pasar cerca de nosotros a una anciana que al pasar hizo como si se aclarara la garganta.

Subimos al piso donde se encontraba su hogar, pero incluso en las escaleras puso su mano sobre mis nalgas, las acariciaba muy descaradamente, cosa que me gustó bastante.

Una vez que entramos me arrancó el top, me beso mientras de nuevo me tocaba y masajeaba los pechos, ésta vez con las 2 manos estando yo de espaldas contra la pared. Mientras yo como pude le quité la playera y le acariciaba la entrepierna, que si bien sentí dura no sentí excesivamente grande. Me dieron unas ganas enormes de lamerla, de disfrutar su sabor, su olor… justo cuando iba a hacerlo me cargó y me llevó rumbo a su habitación. Me arrojó a la cama y se abalanzó sobre mí, cuando me quitó los pantaloncillos lo separé un poco para quitarle el pants y admirar aquello que iba a disfrutar. Fue lo más excitante hasta el momento: la tenía completamente dura, larga a pesar de lo que había sentido cuando lo acaricié, circuncidada y algo cabezoncita… no pude contenerme y me abalancé sobre esa hermosa verga, deliciosa, grande… él por la sorpresa se detuvo un momento y me dijo:

Ay mamita, que bien la chupas!!!
Yo sólo reí un poco, pero después él hizo lo propio al quitarme la tanga y hacerme un oral que me hizo correrme, gritar e incluso ver destellos… fue mi primer orgasmo en meses, por lo que fue totalmente maravilloso.

Después me jaló por las piernas hacia él, me impactó la fuerza que tiene pues si bien soy pequeña y delgada él me hizo sentir como muñeca de tapo. Al ver que ya me iba a penetrar le dije

No usarás condón? – pues estaba en mis días fértiles, y no quería tener malos ratos.
No, te quiero tener así, al natural. Sentirás mi leche y regresarás a casa escurriéndola –me respondió, mientras me la metía.
Me asusté, pues no había previsto algo así. Intenté zafarme pero tiene tanta fuerza que no me pude soltar, después de las 4 primeras embestidas perdí la fuerza y dejé que me siguiera cogiendo, que por cierto, lo hacía riquísimo… me besaba los pechos, me mordía los pezones, mientras yo lo abrazaba con brazos y piernas. De repente se salió, me dijo

-ponte en 4 zorrita, y saca las nalguitas – y me dio 2 azotes, uno en una pierna y otro en una nalga cuando ya estaba tomando posición. La situación me prendió bastante, pues si bien no soy aficionada al bdsm sentir que él me tenía a su merced me hizo sentir dominada, excitada y temerosa.

Me tomó de las caderas, y me dijo – ahora ruega por verga, si no, te vas a arrepentir-

Dame verga Carlos, métemela hasta el fondo, dame duro!!!- y entonces me metió toda de una sola embestida, hacía cambios de ritmo… a veces lento y suave… a veces rápido y duro… era muy cachondo escuchar y sentir cómo chocaban mis nalgas con su cadera…
Comenzó a darme algunos azotes más en las nalgas, lo que me hizo correrme mucho más intensamente que hacía un momento con el oral…

En un momento comenzó a acelerar sus embestidas, y en una última, larga y muy profunda dijo – ten mi leche putita, disfrútala dentro!!!!

Y me soltó, me dejé caer de lado y en ese momento se salió… mucha de su leche comenzó a salir en borbotones de mi coñito y escurría por mi pierna y mi nalga izquierda.

-eres un salvaje, no quería que te vinieras dentro… que pasa su quedo embarazada???

-ahorita compramos una pildorita del día siguiente y problema resuelto…

-eso no te quita lo salvaje, todavía me arden las nalgadas que me diste –y me dí cuenta que me había dejado sus manos marcadas en las nalgas, pues alcanzaba a ver sus dedos marcados en mi piel…

- tranquila bebita… te gustó, o no?- me dijo mientras las acariciaba.

-sí, la verdad es que no había tenido sexo así de rudo nunca…

- te puedo hacer una pregunta algo indiscreta Ale?- me dijo mientras ví que no había perdido la erección y me masajeaba bastante el trasero.

- Si ya me fornicaste, creo que esas preguntas no quedan fuera de lugar- le dije riendo.

- Ok, pues… tu novio… ya te penetró por aquí? – me preguntó mientras me tocaba el ano.

Y la verdad es que no, nunca lo hemos hecho así, y ha sido por miedo. Sé que duele pues ya había intentado tocarme ahí y no me agradaba la idea de ser penetrada analmente, aunque me ruega mucho.

No, no me ha penetrado allí. No le he dejado… – y me acosté sobre él, frente a frente, lo rodeé con mi piernas.
Y me lo negarás a mí?- me preguntó mientras ya sus manos estaban masajeándome las nalgas, y estaba intentando meterme un dedo usando el semen que me escurría como lubricante.
Evidentemente sí, eres un salvaje y me vas a lastimar – me levanté de un brinco y cuando casi había logrado irme me alcanzó a tomar de un brazo, y me jaló hacia él.
Caí hincada en el suelo y con el torso sobre la cama… me tapó la boca y me dijo – yo sé que quieres…y lo vamos a hacer. Tú te quedas calladita, que te va a gustar.

Tras lo cual me besó de nuevo, y me recordó porqué estaba allí. Asustada pero excitada dejé de forcejear… me ordenó ponerme de nuevo a 4 sobre la cama. Cuando lo hice sacó un tubito de lubricante de su cajón y me untó bastante en el culo… otro poco en un dedo el cual sin avisar y sin fijarse si dolía o no me metió hasta el fondo… el resto lo untó en su verga, la que ví, ahora bastante amenazadora…

-relájate- me dijo –si aprietas te va a doler más. Relájate y aunque duele en un principio vas a gozar como nunca.

Entonces colocó su pene en la entrada de mi culito… se detuvo allí un momento y creí que ya no lo haría…

Entonces me tomó con fuerza y la clavó toda de un golpe

-aaaaaaaagh!!!! Que te pasa idiota???!!! Me lastimas!!!!! Suéltame!!!!!!

- Jajajaja!!! por supuesto que no. Ya te tengo enculada y no te voy a soltar hasta que pidas más. Cálmate y disfruta bebita.

Y comenzó a moverse, era un ritmo que si bien era lento y suave, yo lo sentía como una tortura. Después aceleró el ritmo, y mi ano se fue acostumbrando a tener ese invasor dentro, y entonces comencé a sentir riquísimo cómo me cogía. Y es que si bien se siente placer al ser penetrada por ahí, lo que más morbo da es el sentir que el macho tiene poder sobre una como mujer, y eso me fascinó.

-ay que rico se siente mi amor!!!! Me encanta que me des así, duro, rico por el culo!!!!!

- te dije que te iba a gustar bebita!!! Aprietas rico, que bueno que no te habían dado por aquí antes!!!!

- y ahora que sé lo que se siente, quiero que me des así rico diario!!!

En ese momento me jaló más fuerte hacia él, y me la metió lo más a fondo que pudo… sentí algo caliente dentro de mí… se estaba vaciando dentro de mi culito, y en ese momento tuve otro orgasmo riquísimo…

Se salió y nos acostamos juntos, besándonos y acariciándonos … así pasamos un rato hasta que ví al hora, eran prácticamente las 5 pm… así que me despedí de él, me vestí rapidísimo y salí huyendo hacia mi casa.